VIVENCIAS
¡Esta promesa de Dios de bendecir a sus hijos sigue vigente el día de hoy!
Tal como Dios lo hizo con Abraham y Sara lo ha hecho conmigo.Llegue de inmigrante, no llegué con nada, llegue sola, cansada, con traumas, con una vida muy triste emocionalmente y vacía.
Pero ¡Había un propósito divino! ¡Dios tenía un plan! ¡Una asignación!¡Una tierra escogida!
¡Hoy por hoy tengo una vida realizada! Tengo paz, sanidad, felicidad e identidad. No solo soy ciudadana del cielo, pero también ciudadana americana.
No soy la misma de cuando llegué jovencita, la vida me cambio en todas formas y maneras. Me cambió la vida, mi forma de ser, de pensar, de vivir, de soñar y de creer.
¡Hoy por hoy tengo un hogar feliz! ¡Tengo un hombre de Dios como esposo, un ministro de Dios en mi casa! ¡Tengo una hija preciosa! No hice nada para recibir mi bendición (mi hija Sofía), ella es mi Isaac, la hija de la promesa.Tengo tantos hijos espirituales lindos que creen conmigo y corren en la misma dirección; y dirigimos una iglesia preciosa que cualquier pastor quisiera tener, o cualquier persona quisiera ser miembro de esta gran familia en Dios.
Si también es tu historia, dale gracias a Dios cada día por todo lo que ha hecho contigo y por todo lo que te ha dado.
Tiempo para meditar:
- ¿En estos tiempos difíciles en quién tienes tu fe y esperanza?
- ¿Vives una vida íntegra y recta delante de Dios?
- ¿Qué tienes que comenzar a hacer para que tengas la protección de Dios?