UNA ORACIÓN CON EL CORAZÓN DE UN REY

Salomón construyó casa para Dios por una promesa de Dios a su padre David.

¡Qué bien que Salomón conoció al Dios de su padre, lo puedo ver aquí cuando construye, celebra y santifica el templo, a la gente, y le pide a Dios que los perdone!

“Si luego cada israelita, consciente de su propia culpa, extiende sus manos hacia este templo, y ora y te suplica, óyelo tú desde el cielo, donde habitas, y perdónalo”. 1 de Reyes 8:38

Es lo que les hemos predicado a todos como iglesia, que si caemos o cometemos pecado o hacemos algún mal quebrantando los mandamientos estipulados por Dios, Él es fiel y Justo para perdonar nuestros pecados y limpiarnos de toda maldad si nos arrepentimos.

“Si confesamos nuestros pecados, Dios, que es fiel y justo, nos los perdonará y nos limpiará de toda maldad.” 1 Juan 1:9 NVI

¡Él es fiel! ¡Él es Justo, Él es amor!
Es lo que oró Salomón al Dios de los cielos. Pero por el otro lado, Salomón sabía que sólo Dios conoce el corazón, así que mire que sabio y justo fue para pedir algo así al Padre (Porque caras vemos, corazones no sabemos):

“Trata a cada uno según su conducta, la cual tú conoces, puesto que solo tú escudriñas el corazón humano.” 1 Reyes 8:38-39 NVI

Mire lo que pasa en el templo del Señor a través de la oración justa del líder de Dios:

“(En efecto, los pueblos oirán hablar de tu gran nombre y de tus despliegues de fuerza y poder). Cuando ese extranjero venga y ore en este templo, óyelo tú desde el cielo, donde habitas, y concédele cualquier petición que te haga…” 1 Reyes 8:42-43 NVI

Profetizo:
Que muchos extranjeros vienen en camino buscando un lugar de adoración, un lugar donde esté la presencia de Dios, y allí se encontrarán con Dios.
Al igual que nosotros un día hicimos esto que pedía Salomón, llegamos o encontramos un lugar de adoración, reconocimos nuestros pecados, levantamos nuestras manos en rendición con arrepentimiento; y ahora, ya somos miles los que lo hemos hecho, los que hemos sido libres y muy bendecidos.

Oremos:
Señor oramos por aquellos que todavía no se han encontrado contigo y que su destino está en esta casa, en la gran familia de Águilas CFC. Oramos por aquellos que vienen buscando refugio en ti, declaramos que aquí se encontrarán contigo, se arrepentirán, y tú los salvarás y siempre escucharás sus oraciones, los sanarás, y los harás personas de bien como lo has hecho con nosotros. ¡Amén!

Tiempo para meditar:

  • ¿Qué pecados tienes que confesarle a Dios para que te perdone?
  • ¿Le has pedido a Dios que escudriñe tu corazón?
  • ¿Por quién estás orando para que venga y conozca a nuestro Cristo vivo?