UN DÍA RENDIREMOS CUENTAS A DIOS
Cuando leo estas palabras de Apóstol Pablo inspirado por el Espíritu Santo, me hace recapacitar, pensar, meditar y cuidar lo que pienso, lo que digo, lo que oigo, lo que siento, y lo que hago. Porque aquí nos dice muy claro y específico que todos rendiremos cuentas un día al Creador.
Primero, porque nosotros somos parte de la creación de Dios, y no nos escapamos de sus ojos, todos los días estamos al descubierto y Él nos conoce, porque Él si puede ver el corazón, puede leer nuestros pensamientos, y conoce nuestras intenciones.
Entonces, si lo que hacemos, pensamos, decimos, oímos y sentimos es bueno, es obvio que lo que nos vendrá también será bueno, porque ¡Él es fiel y justo para con sus hijos!
Pero, si es al revés todo lo que pensamos, decimos, hacemos, vemos, oímos y sentimos,entonces será malo, e irá en contra de nuestros hermanos o familia biológica, o la gran familia en la fe. Así es que, si sabemos que será algo vergonzoso el rendir cuentas a Dios ese día ¡pensémosla un poquito! Porque entonces los resultados por ende no serán favorables, a menos que nos arrepintamos.
La parte buena es que nuestro Señor sabe que somos humanos, que somos débiles, y que cada día fallamos; por eso murió por nuestros pecados, y Él espera que haya arrepentimiento en nosotros. Por eso también nos dejó un modelo de oración diaria en Mateo 6:
Mateo6:12NVI
¡Recordemos esto!
¡Que todo está al descubierto delante de nuestro Señor y Salvador Jesús!
Si mantenemos esto fresco será un poco más fácil la próxima vez que quiera anidar maldad en nuestra mente o corazón o el querer pensar mal de nuestros hermanos.
Tiempo para meditar:
- ¿Cómo será para ti el día que rindas cuentas a Dios?
- ¿Qué hay en tu mente y corazón?
- ¿De qué necesitas arrepentirte y pedirle perdón a Dios?