¡TODOS HEMOS SIDO PREMIADOS POR DIOS!
¡Todos hemos sido premiados por Dios con habilidades!
La pregunta es:
¿Cuál es tu mejor y mayor habilidad?
Porque el mundo necesita lo que cada uno de nosotros tenemos.
Algunos en la bondad, en la misericordia, en el dar, en el servicio, en el cuidado, en las visitas a los hospitales, en dar a otros, en dar su dinero para buenas causas que enriquecen el reino, etc.
Otros lo han rendido todo, su tiempo, dinero, fuerzas, familia, para poder transformar vidas y no tienen agendas propias, todo su deseo es ver vidas restauradas, cambiadas, salvas, y que tengan mejor estado de salud.
Estas personas que desean esto, están muertas al yo, a la vanidad, a los deseos de esta vida porque su único interés es servir, dar, verterse en otros, y no se quedan con nada para sí.
¡Y en alguna de estas categorías te encuentras tú! ¿A qué te llamó Dios? ¿Cuál es ese tesoro que te ha dado Dios? ¿Lo estás usando? ¿Estás dando? ¿Estás viviendo para bendición de otros?
Porque es lo único que tenemos y podemos hacer para Dios.
¿Te digo una verdad?
•Nada es nuestro
•Nada nos llevamos
•No somos eternos en la tierra
Con este pasaje y estas palabras de Jesús queda claro para que nos premió con los dones que tenemos, y podemos hacer su voluntad en lo que Dios nos premió con dones y habilidades basado en este pasaje. Así que ¡Ejecuta lo que te hablé!
Tiempo para meditar:
- ¿Cuáles son los dones que Dios te ha dado?
- ¿Cuál es tu mayor pasión?
- ¿De qué manera usas tus dones para servir a otros?