SACRIFICIO DE AGRADECIMIENTO
¡El Rey David sí que sabía hacer todo tipo de sacrificios agradables a Dios!
¿Por qué dice el Rey, te ofreceré sacrificio de agradecimiento? ¿Es sacrificio agradecer a Dios? Por supuesto que no, lo que pasa es que estamos en un cuerpo, y este cuerpo en lo físico, lo que se trata para el bien del espíritu y del alma no quiere hacer nada, hay que obligarlo, hay que forzarlo, hay que meterlo, por eso es que el Rey David decía en el Salmo 103: “Bendice alma mía a Dios y no olvides…”
Porque el alma olvida fácilmente, no quiere, el alma se acomoda, el espíritu es el que siempre está dispuesto.
Todos a veces hemos pasado por momentos donde no tenemos ganas, deseos, no queremos, no tenemos las fuerzas de agradecer, de alabar, de orar, de buscar de Su presencia, de santificarnos, etc.
¡Pero tenemos que hablarle a nuestra alma y en verdad hacer un verdadero sacrificio de agradecimiento a nuestro Dios, porque para Dios no es sacrificio bendecirnos! ¡No es sacrificio enviar el sol para que disfrutemos de un día, y la luna para darnos la noche donde sepamos que es hora de ir a descansar!
Les inspiro a que a diario demos sacrificio de agradecimiento a Dios.
Les inspiró a que lo hagamos esta semana con propósito, cada día agradezcamos a Dios, y también como familia, por una cosa especial que haya hecho en nuestras vidas y démosle gracias por lo que tenemos, pues todo viene de su mano.
Tiempo para meditar:
- ¿Qué beneficio le tienes que recordar a tu alma que ha hecho Dios en tu vida para que le bendiga?
- ¿Cuáles son todos los beneficios que Dios te ha dado por los cuales puedas darle gracias?
- ¿A qué tienes que forzar a tu alma para que ofrezca sacrificios de agradecimiento a Dios?