RECOBRANDO FUERZAS
En mis años que tengo, puedo dar testimonio que he pasado por momentos donde parece que nunca llegaré a mi destino, pero cuando me he sentido que ya no puedo físicamente en mis fuerzas, entonces, Dios ha intervenido.Y cuando miro atrás, digo: “No hubiera podido cruzar jamás ese valle si no hubiera sido por el Señor”.
“Me has dado las fuerzas de un toro; me has ungido con el mejor perfume.” Salmos92:10 NVI
“Cuando dije: «Estoy a punto de caer», tú, Señor, por tu bondad me sostuviste.” Salmos 94:18 RVC
¡Y yo digo amén a ello!
Porque quizá algunas veces he pensado o dicho:“Yo no puedo, me voy a tropezar, es muy fuerte, no tengo fuerzas, no tengo ánimo ni ganas, perdí la fe, etc.”Pero, cuando leo esto, se renuevan mis fuerzas, se activa de nuevo mi fe; ¡y su gran misericordia, favor y gracia, me levantan de nuevo!
Oración:
Señor te pido por favor que nunca dude de tu gran amor, de tu gran misericordia, y de tu gran bondad; que nunca pierda la fe, que nunca me quede a medio camino, que no retroceda, aunque a veces crea ya no poder; porque cuando yo no puedo, entonces ¡Tú intervienes! ¡Me lo has demostrado desde que tengo memoria!
Oro lo mismo por todos mis hermanos, por mi familia, por tu iglesia, por mis hijas biológicas y espirituales, por mis amigos, por la gente que amo, ¡y aun por aquellos que no conozco que necesitan estas palabras proféticas de afirmación en cualquier rincón del mundo!
¡Les bendigo!
Tiempo para meditar:
¿Qué has tratado de hacer en tus fuerzas?
¿De qué manera te ha ayudado Dios cuando te sentías sin fuerzas?
¿En cuál situación crees
que sin Dios no hubieras podido levantarte?