¿PUEDES DECIRLO CONFIADAMENTE?

“De manera que podemos decir confiadamente: El Señor es mi ayudador; no temeré lo que me pueda hacer el hombre”. Hebreos 13:6 RV60

¿Podemos decir confiadamente esto?
Porque este año que pasó vi algunos que afirmaban que la pandemia les acabó todo y les cambió la vida. Pero allí están con vida, sólo que lejos, solos, apartados de sus hermanos, en su vieja vida, haciendo lo que todo mundo hace, trayendo placer a su vida y están más lejos de Dios que nunca.

Pero, estoy segura de que para Dios la vida es lo más importante que tenemos, así que no desmayemos, porque sé que en verdad fue muy difícil para todos. El mundo entero está siendo sacudido, no sólo un territorio; pero yo he continuado diciéndole al Señor confiadamente: “Dios es quien me ayuda, no tengo temor de lo que pueda pasar”.

Porque, si Dios con nosotros, ¿quién contra nosotros?

“¿Qué diremos frente a esto? Si Dios está de nuestra parte, ¿quién puede estar en contra nuestra?”. Romanos 8:31 NVI

El Apóstol Pablo sabía con claridad que si nuestra confianza está en Dios, truene, llueve o relampaguee, saldremos siempre vencedores. Quizás seremos abrumados, tendremos mareas altas, lloraremos, tendremos pérdidas humanas y físicas, etc.  ¡Si! ¡somos humanos! ¡todavía no estamos en el cielo!

Pero, si Dios está con nosotros les aseguro que saldremos de allí cómo salieron los discípulos en la media noche, en alta mar, en un ataque fuerte contra ellos, con un viento violento. Pero allí se salvaron, porque en su barquita iba el Señor Todopoderoso con ellos, y solo bastó una orden con autoridad por el mismo actor de los vientos, y los violentos vientos de nuestro Señor , y todo se tornó en una perfecta paz.

¿Está el Señor contigo, en tu casa, en tu barca, en tus decisiones, en tus caminos, en tu vida? Si es así, mira lo que dijo este bello apóstol, hombre lleno de fe en el Señor:

“Nos vemos atribulados en todo, pero no abatidos; perplejos, pero no desesperados; perseguidos, pero no abandonados; derribados, pero no destruidos.” 2 Corintios 4:8-9 NVI

¡Dios está con nosotros!

Tiempo para meditar:

  • ¿Puedes decir con seguridad que Dios es tu ayudador y que no tienes temor?
  • ¿Está el Señor en tu barca (vida)?
  • ¿De qué manera has experimentado la protección de Dios en tu vida?