NUESTRO DESTINO FINAL

Lo que nos da la licencia para entrar al cielo, nuestro destino final.
En los cortos años que Dios nos da de vida se requiere de muchas cosas, porque la vida es un soplo, como un parpadeo en esta tierra.

Dios no nos creó a los seres humanos para ser eternos en la tierra, ¡Somos seres eternos con Dios! Un día dejaremos de respirar temporalmente en la tierra que vivimos ¡pero viviremos eternamente con nuestro Padre! Pero, no en esta tierra contaminada, enferma y tóxica.

Ejemplos con lo que te encontrarás en la vida:
Con la verdad vs mentira
Con justicia vs la injusticia
Con el amor vs el desamor,
Con la fe vs la incredulidad,
Con el odio vs la venganza
Con las riquezas vs la pobreza, etc.

Y para eso, estamos conscientes de que tenemos el libro más hermoso y leído por muchos, la Biblia, la Palabra de Dios. Practicada por pocos, conocida por muchos. Es ahí donde encontramos las herramientas de Dios para vivir bien la vida que Él nos prestó.

“Todo lo que está escrito en la Biblia es el mensaje de Dios, y es útil para enseñar a la gente, para ayudarla y corregirla, y para mostrarle cómo debe vivir. De ese modo, los servidores de Dios estarán completamente entrenados y preparados para hacer el bien”.
2 Timoteo 3:16-17

Porque en el último suspiro no se puede cambiar nada, no se puede arreglar nada, ya no se puede desear, ya no se puede amar, ya no se puede abrazar, ya no se puede dar, etc. Lo que las personas no lograron en vida mientras suspiraron por 50, 60, 70, 80 años o más, (lo que hayan vivido) lo que deseaban hacer, ¡ya no lo hicieron!

En el último suspiro.
Allí solamente es para agradecer por los años de vida que Dios te dio, y para darle la gloria al Padre porque nos lleva su morada eterna, (¡Si es que eres salvo, si aceptaste a Jesús como tu salvador!) pero ¿cómo entro a su morada eterna mientras estoy con vida para no esperar hasta el último momento?

“Finalmente, hermanos, piensen en todo lo que es verdadero, en todo lo que merece respeto, en todo lo que es justo y bueno; piensen en todo lo que se reconoce como una virtud, y en todo lo que es agradable y merece ser alabado. Practiquen todas las enseñanzas que les he dado, hagan todo lo que me vieron hacer y me oyeron decir, y Dios, que nos da su paz, estará con ustedes siempre.”Filipenses 4:8-9 TLA

¿Cómo se logra?

  • Con Jesús en nuestro corazón.
  • Practicando su amor.
  • Teniendo intimidad con Él.
  • Aplicando los principios de su palabra que todavía tenemos a nuestro alcance.
  • Queriendo dejar un legado.
  • Haciendo la diferencia.

Tiempo para meditar:
¿Te has preguntado dónde pasarás la eternidad?
¿Estás viviendo tu vida de acuerdo al manual de vida, la Palabra de Dios?
¿Ya dejaste entrar a Jesús a tu corazón?