NUESTRA MORADA ETERNA
¡Glorioso momento para los que le estamos esperando!
Hoy estamos peor que en los tiempos de Noé, así qué, hay que considerar lo que nos aconseja y alerta nuestro Señor y Salvador aquí en su palabra:
Mi familia y yo estamos muy conscientes de dos cosas: Una, es que en esta vida no somos eternos, no viviremos por siempre en esta tierra así cómo está, sino que será un cielo y tierra nuevos.
Dos cosas pasarán con nosotros: Moriremos y nos sepultarán o nuestro Señor vendrá antes por nosotros y nos iremos con Él; pero, sea que muramos o que nuestro Señor venga por nosotros estamos bien consientes, lo entendemos, lo esperamos, creemos lo que predicamos y testificamos. ¡No pasamos desapercibidos como si esto no ocurrirá! ¿Cuándo será? No lo sabemos.
¡Estemos listos y preparados porque nuestro Señor vendrá en un momento inesperado, y nuestros hijos y familia deben de saber esto, para que no los agarre desprevenidos!
Esta Esperanza Bienaventurada para nosotros sus hijos se la debemos hacer saber a todos, de que, si un día estamos desaparecidos es porque nos fuimos con nuestro Padre celestial a nuestra verdadera casa.
Tiempo para meditar:
¿Estás preparado para la segunda venida de nuestro Señor Jesús?
¿De qué manera te mantienes alerta esperando a nuestro Señor Jesús?
¿Has hecho conciencia en tus hijos de la segunda venida de nuestro Señor Jesús?