LO QUE NO PODEMOS EVITAR ES TRABAJAR

Entonces me di cuenta de que no hay nada mejor para la gente que ser feliz con su trabajo. Ese es nuestro destino, y nadie nos puede traer de regreso para ver qué pasa después de que hayamos muerto.” Eclesiastés 3:22

Si eres de las personas que en ningún trabajo has sido feliz, más te vale que lo vayas disfrutando, porque es un hecho que hay que trabajar. ¡Necesitamos y tenemos que trabajar! Sobre ello está escrito esto:

Porque, incluso cuando estábamos con ustedes, les ordenamos: «El que no quiera trabajar, que tampoco coma». 2 Tesalonicenses 3:10

Así que ¡Disfrutemos nuestro trabajo! Hagámoslo con contentamiento, alegrémonos, comamos y agradezcamos a Dios porque tenemos trabajo, y porque no estamos en la condición donde muchos están, comiendo medido o muy pobremente; o como otros que esta noche quizá se acostarán sin nada en su estómago. Creo que nosotros tenemos demasiado, mucho más de lo que necesitamos. Durmamos esta noche agradeciendo a nuestro Señor por toda la abundancia de comida y por nuestro trabajo.
Y pensemos cómo podemos ayudar a los más necesitados, haciendo algo por otros y llevándoles felicidad con un plato de comida, sembrando un poco de lo mucho que recibimos. ¡Y seamos felices con lo que tenemos!

“No amen el dinero; estén contentos con lo que tienen, pues Dios ha dicho: «Nunca te fallaré. Jamás te abandonaré».” Hebreos 13:5 NTV

¡Duérmanse dando gracias al señor!
Declaro la presencia de Dios y activación de ángeles en sus casas, que sucedan milagros sobrenaturales y respuestas de Dios a sus vidas;  y si hay enfermos en sus casas, que el Señor les sorprenda con sanidad en sus cuerpos mientras  reposan dando gracias al Padre celestial por sus cuidados!

Tiempo para meditar:
¿De qué manera puedes encontrar alegría y satisfacción en tu trabajo diario?
¿Cómo puedes mostrar gratitud a Dios por el trabajo y la abundancia que tienes?
¿Qué acciones concretas puedes tomar para ayudar a los más necesitados en tu comunidad?