La urgencia de dar a conocer a Dios a las personas

Pues antes del fin, el evangelio tiene que anunciarse a todas las naciones.
San Marcos 13:10 (DHH94I)

Como pastora, llevo en mi corazón una profunda carga por las personas. Vivimos tiempos donde muchos andan afanados, corriendo detrás de todo, pero sin Dios y sin esperanza. Por eso predicamos, oramos, nos reunimos, damos y levantamos líderes y pastores que se unan a una causa eterna. No lo hacemos por rutina ni por tradición, sino porque entendemos que Jesús viene pronto y no queremos caminar solos hacia la eternidad; anhelamos que nadie se pierda y que muchos conozcan el plan de salvación.

  • Dar a conocer a Dios es una asignación, no una opción
    Todo creyente ha sido llamado a testificar. No es solo tarea de algunos, es responsabilidad de todos los que hemos sido alcanzados por la gracia de Dios y transformados por Su amor.
  • El mundo vive sin esperanza y necesita a Cristo
    La violencia, la injusticia, el dolor y la corrupción nos recuerdan que esta tierra no es nuestro hogar eterno. Sin Dios, el ser humano camina sin rumbo, pero en Cristo hay salvación, restauración y vida eterna.
  • Las señales confirman la urgencia del tiempo
    Jesús nos advirtió sobre guerras, hambres, terremotos y conflictos entre naciones. Todo lo que vemos hoy confirma que estamos viviendo tiempos proféticos y que Su venida está cada vez más cerca.
  • No todos iremos al mundo, pero todos tenemos un campo
    Tal vez no podamos ir a todas las naciones, pero sí podemos alcanzar nuestro entorno: nuestra casa, nuestra ciudad, nuestro trabajo y nuestra esfera de influencia. Allí Dios nos ha puesto para ser luz.
  • Servir es una respuesta de gratitud por la salvación recibida
    Predicamos, servimos y damos porque Dios nos salvó primero. Nuestro servicio es una expresión de agradecimiento y una herramienta para que otros conozcan a Jesús y Su plan eterno.

Conclusión
Hacemos lo que hacemos porque hay urgencia, porque Jesús viene pronto y porque el evangelio debe ser anunciado. La iglesia está llamada a levantarse con pasión, fe y amor por las almas. Este es el tiempo de unirnos, de servir juntos y de extender el Reino de Dios, para que muchos más sean salvos antes de Su regreso.

Pues antes del fin, el evangelio tiene que anunciarse a todas las naciones.
San Marcos 13:10 (DHH94I)

Tiempo para meditar:

  1. ¿A quién me está llamando Dios a alcanzar en mi entorno cercano en esta temporada?
  2. ¿Estoy viviendo con la urgencia espiritual de que Jesús viene pronto?
  3. ¿De qué manera puedo involucrarme más activamente en dar a conocer a Dios a otros?