“Sálvanos, Señor, que ya no hay gente fiel; ya no queda gente sincera en este mundo”
(Salmo 12:1 NVI).
Tuvo que haber estado muy molesto el rey David cuando escribió este Salmo. ¿Será cierto que no hay gente fiel y sincera en este mundo? No estoy tan segura, yo creo que aún existe gente fiel, quizás son pocos, pero si los hay.
El problema es que la gente quiere ser fiel y honesta, pero cuando alguien les paga mal, cuando miran a su alrededor y se dan cuanto que la gente es infiel y que les devuelven mal por bien, sus corazones se hieren, se dañan y si no se cuidan terminan haciendo lo mismo que les hicieron, volviéndose desleales.
Entra la duda y las interrogantes que se hacen presentes son: “¿De qué me sirve ser honesto, justo o sincero si ya eso no se agradece? ¿Para qué? si no se puede confiar en la gente”.
Pareciera que la fidelidad y la sinceridad están en peligro de extinción. La gente busca lo suyo propio; en el trabajo no hay sinceridad, ni fidelidad, la gente se expresa mal de sus autoridades; da vergüenza como hablan, y hasta si uno no tiene cuidado te pueden contaminar, porque al oír lo que dicen, uno se hace cómplice, traspasan ese sentir tan malo, y lo peor es que pasa hasta en la Iglesia del Señor.
“No hacen sino mentirse unos a otros; sus labios lisonjeros hablan con doblez”
(Salmo 12:2 NVI).
La sinceridad y la fidelidad son muy valiosas para mí y mi familia, porque de ello depende nuestra bendición. Solo así tendremos puertas abiertas, conexiones divinas, y seremos bendecidos en la tierra.
Aunque la gente diga lo contrario, debemos de creer que, aunque haya mucha deshonestidad a nuestro alrededor, Dios es fiel. Y aunque lo “normal” es no ser fiel y honesto, debemos ser íntegros, debemos ser fieles, debemos ser leales donde quiera que vayamos, porque el Señor bendice al íntegro y a la gente sincera.
Oración:
Señor Jesús, no importa que todos en este mundo sean infieles y que no halla sinceridad en las personas, ayúdame a permanecer fiel, a ser honesta, a ser íntegra en cada decisión que haga, en cada lugar que vaya y con las personas que me rodeen.