LA BENDICIÓN DE TENER UN PADRE QUE ES ETERNO

 “Antes de nacer fui puesto a tu cuidado; aún estaba yo en el vientre de mi madre, y tú eras ya mi Dios.”Salmos22:10RVC 

¡Qué hermoso saber que no somos producto de la casualidad! Llegamos a esta tierra con un propósito y nuestro Padre en el cielo escogió a la madre que nos dio a luz, porque Él sabía que ella tenía el vientre perfecto para cuidarnos desde que éramos un embrión en su perfecto plan!

Así que yo no soy producto de la casualidad. Dios me dio a mis padres para unos años en la tierra,pero ¡El que nunca muere, el que nunca abandona, el que nunca se cansa, el que nunca pierde un hijo, es nuestro Padre Celestial!
Viviéremos eternamente con Él en el cielo, y allí nos juntaremos con todos los seres queridos que amamos que ya están con Él descansando y con la gran familia de Dios que tienen el mismo Padre, ¡Nuestro Padre!

 “Padre nuestro, que estás en los cielos, santificado sea tu nombre.”San Mateo 6:9RVC 

Tiempo para meditar:

  • ¿Qué produce en ti el saber que no eres producto de la casualidad?
  • ¿Estás congregándote, orando y leyendo las promesas de Dios para descansar en Él?
  • ¿Conoces a alguien que este llevando alguna carga pesada a quien pudieras compartirle del amor de Dios?