EN LO OSCURO DEL CAMINO

“Cuando siento miedo, pongo en ti mi confianza. Confío en Dios y alabo su palabra; confío en Dios y no siento miedo. ¿Qué puede hacerme un simple mortal?” Salmo 56:3-4 NVI

¿Alguna vez has sentido miedo a algo, o a alguien? Creo que como somos seres humanos todos tenemos momentos o situaciones que nos nublan, nos aterran y nos dan miedo; pero ¡poderoso es nuestro Padre! capaz de darnos suficiente cantidad de seguridad, de fe, paz, amor, afirmación y protección en momentos así.
Y aunque a veces nos sintamos como si estuviéramos colgados en una rama que está a punto de quebrarse, Dios siempre llega a tiempo para librarnos y sacarnos vencedores.
Porque nuestro Señor no duerme nunca, siempre está cuidando de sus hijos. Aunque a veces nos sentimos abandonados y como que estamos cayendo a un pozo porque perdemos la fe y nos gana el miedo pensando que Él nos abandonó, ¡Pero allí está siempre nuestro Señor porque sabe que somos muy frágiles!

Mi consejo:
Agárrate de Dios, cree en Él, hazlo tu amigo, lee su palabra, eleva una oración.
Cuando yo me he sentido colgando y a punto de caer al fondo, hago una oración de fe a mi Padre por ayuda, y Él ha estado allí.
No hay ninguna carga que no podamos soportar, la vida es difícil, se nos presentan muchas cosas en el camino y no siempre hacemos lo que es correcto, pero, en la desesperación Dios siempre nos muestra muchas salidas.
Así que enfría tu cabeza, párate a pensar, a meditar, respira y busca las soluciones.

“Ustedes no han sufrido ninguna tentación que no sea común al género humano. Pero Dios es fiel, y no permitirá que ustedes sean tentados más allá de lo que puedan aguantar. Más bien, cuando llegue la tentación, él les dará también una salida a fin de que puedan resistir.” 1 Corintios 10:13 NVI

Así que, yo he decidido poner en el Todopoderoso mi confianza, aun cuando siento miedo. Y en las pruebas, con la ayuda de mi Señor voy a resistir buscando salidas.
¡Te animo a que no pierdas la fe!
¿A que le tienes miedo? Nada puede hacerte daño si Dios es tu Padre, es su promesa, mira lo que te dice:

«Nunca te dejaré; jamás te abandonaré». Así que podemos decir con toda confianza: «El Señor es quien me ayuda; no temeré. ¿Qué me puede hacer un simple mortal?»” Hebreos 13:5-6 NVI

Tiempo para meditar:
¿Qué te hace sentirte inseguro o con temor?
¿De qué manera crees que te ayudaría hacer una oración de fe a Dios cuando te sientes así?
¿Qué causa en ti al conocer esa promesa de Dios de Hebreos 13:5-6?