EL QUE NO RECIBE SANIDAD POR CULPAR A OTROS
La historia comienza con un estanque milagroso, donde muchos enfermos se juntaban. Se sanaba el primero que se metía cuando aparecía un ángel. Y ahí a la orilla del estanque estaba un hombre paralítico con 38 años en esa condición. Jesús se le acercó y le preguntó si quería ser sano, y la respuesta de él fueron puras excusas y lamentos. Aun así, Jesús lo sanó.
Muchas veces, por eso nosotros no recibimos nuestro milagro, porque siempre culpamos a otros de nuestras desgracias. Creemos que otros tienen la culpa de nuestra enfermedad, de estar postrados, culpamos a otros de que no hacen nada por nosotros, etc.
Cuando los judíos lo vieron sano y con su cama sobre sus hombros, le preguntaron ¿Quién lo sanó? Pero él no sabía quién fue quien lo sanó, no supo que era el dador de la vida quien llegó a su encuentro en el estanque, quien no se comparaba al ángel que agitaba el agua y por lo cual este hombre no tuvo que hacer nada, allí le llegó su sanidad.
Jesús sabía que su trabajo no había terminado con este hombre, había un asunto pendiente con él y Jesús termina su obra o trabajo revelándole al hombre quien era Él y haciéndole saber que fue Él quien lo sanó, y le dice lo que tiene que hacer para mantener su sanidad.
¿Podría venir otra cosa peor que 38 años paralítico, rechazado, marginado, empobrecido, sin familia y tirado en el suelo? Porque hay casos donde la enfermad es causada por el pecado, pero la misericordia de Dios es grande.
Este hombre, aparentemente no tenía intenciones de cambiar espiritualmente después de verse sano, aunque Jesús se lo encuentra en el templo, no quiere decir que porque estaba en el templo se haya arrepentido. Pues, después de eso, él fue a buscar a los judíos para decirles que Jesús lo sanó, y esto agravó la situación de Jesús. No sabemos cuál fue su intención de acusarlo, si fue por ganar favor y quedar bien ante la sociedad, si había recompensa de por medio, si fue a pagar alguna deuda por llevar la camilla en el día de reposo, si fue por avisarles a los fariseos donde se había encontrado a Jesús, o si fue a dar testimonio de que ahora si sabía quién lo sanó. ¡No lo sabemos!!
Las grandes preguntas son:
¿Por qué Jesús lo sanó, y que vio en este hombre? ¿Por qué Jesús tiene dos encuentros con él: uno en el estanque y otro en el templo? ¿Que quiso decirle Jesús a este hombre con: “no peques más para que no te venga otra cosa peor”?
Tiempo para meditar:
- ¿Has culpado a otros por lo que te sucede o por lo que no has alcanzado?
- ¿Has recibido un milagro de parte de Dios?
- ¿Qué estás haciendo para mantener tu milagro?