“EL QUE NADA DEBE NADA TEME”

Uno de los dichos de nuestros antepasados: “¡El que nada debe, nada teme!” ¡Y esto es verdad! Porque los que estamos en paz con Dios y con la gente, no tenemos dedo que nos señale, ni miedo de acusaciones; ¡que rico es vivir seguro sin andarse escondiendo u ocultando su verdadera identidad o quien verdaderamente es!

“Él que anda en integridad anda seguro, más el que pervierte sus caminos será descubierto.”Proverbios 10:9 LBLA

Si hago lo bueno no tengo porque andar en temor, por eso, las personas se esconden cuando han hecho algo penoso, porque si fuera bueno, ¿por qué tendrían que esconderlo?
Lo triste es cuando son descubiertos, porque lo que les sigue es el desastre: Pérdidas, dolor, daño, enfermedad y hasta muerte, y por ellos, muchos terminan dañados.

 “Lo que el impío teme vendrá sobre él, y el deseo de los justos será concedido.” Prov. 10:24 LBLA 

Así que, ¿Cómo reconozco al justo y al injusto?! ¡De muchas formas! Pero, una de ellas es su boca, cuando los oyes hablar, los injustos solo hablan perversidad. ¡Pero con los justos da gusto conversar, estar con ellos y oírlos!

“Los labios del justo dan a conocer lo agradable, pero la boca de los impíos, lo perverso.”Proverbios 10:32 LBLA

¡Deseemos ser hallados Justos! ¡Con Dios la ganancia es increíble, no solo tenemos beneficios en la tierra, sino en el cielo también hay recompensas!

Tiempo para meditar:

  • ¿Estás en paz con Dios y con la gente?
  • ¿Qué tipo de conversaciones sueles tener?
  • ¿De qué manera Dios te ha recompensado por hacer bueno?