Dios es el Creador y a Él pertenece toda la gloria

Temed a Dios y dadle gloria, porque ha llegado la hora de su juicio; adorad al que hizo el cielo y la tierra, el mar y las fuentes de las aguas.
Apocalipsis 14:7

Como pastora, al reflexionar en la Palabra vuelvo una y otra vez al principio: Dios es el Creador de todo. El libro de Génesis lo declara con claridad: los cielos, la tierra, las lumbreras, los mares, el ser humano… nada existe si no es por Él. Me maravilla saber que nadie puede atribuirse la creación, porque aun la sabiduría y la inteligencia que poseemos provienen de Dios. Esto me recuerda que todo lo que somos y hacemos debe llevarnos a rendirle honra y gratitud.

  • Dios es el origen de toda la creación
    Nada fue hecho por casualidad ni por la mano del hombre. Dios habló y todo existió. Reconocerlo nos mantiene humildes y conscientes de que dependemos completamente de Él.
  • La sabiduría del hombre proviene de Dios
    El ser humano puede crear, innovar y desarrollar cosas sorprendentes, pero la capacidad para hacerlo viene de Dios. Cuando olvidamos esto, corremos el riesgo de glorificarnos a nosotros mismos.
  • Los talentos son un regalo, no un mérito propio
    No importa nuestra profesión, influencia o reconocimiento; todo talento, gracia y oportunidad nos fue dado por Dios. Él confía dones a Sus hijos para administrarlos, no para adueñarnos de la gloria.
  • Darle la gloria a Dios nos guarda del orgullo
    Cuando entendemos que Dios es la fuente de todo, aprendemos a vivir agradecidos. La gloria no nos pertenece; devolverla a Dios mantiene nuestro corazón alineado con la verdad.
  • Temer a Dios es vivir con reverencia y honra
    El temor de Dios no es miedo, es respeto profundo. Es reconocer Su autoridad, Su poder creador y Su lugar supremo en nuestras vidas.

Conclusión
Dios sigue siendo el Creador soberano de todo lo visible y lo invisible. Nosotros somos administradores de lo que Él nos confía. Vivamos conscientes de esta verdad, dando a Dios toda la gloria por lo que somos y por lo que hacemos, porque todo comenzó en Él y todo existe para Él.

Temed a Dios y dadle gloria, porque ha llegado la hora de su juicio; adorad al que hizo el cielo y la tierra, el mar y las fuentes de las aguas.
Apocalipsis 14:7

Tiempo para meditar:

  1. ¿Reconozco diariamente que todo lo que tengo y soy proviene de Dios?
  2. ¿En qué áreas necesito devolverle a Dios la gloria y soltar el orgullo personal?
  3. ¿Cómo puedo honrar a Dios con los talentos y la sabiduría que Él me ha dado?