¡ALLÍ LLEGA ÉL!

“El SEÑOR se le apareció desde la distancia y le dijo: «Con amor eterno te he amado y por eso te sigo mostrando mi fiel amor”. Jeremías 31:3 PDT

Estoy segura de que nosotros nos hacemos nuestras historias de cómo piensa Dios de nosotros cuando nos sentimos pésimo o cuando no tenemos deseos de nada.
Lo creo por las historias bíblicas de hombres y mujeres que se sintieron mal y quisieron correr y abandonar todo, y Dios fue a buscarlos hasta donde se encontraban encuevados, solos, deprimidos y lejos de todo.

¡Allí llega Él!
Dios llega a darnos fuerzas, ánimo, consuelo; y donde quiera que corramos Él llega a recordarnos lo valiosos e importantes que somos para Él en esta tierra; porque en esos momentos es cuando se nos olvida, en lo duro de la vida es cuando abandonamos lo más precioso que tenemos.

El rey David

“Tú has conocido mi sentarme y mi levantarme; Has entendido desde lejos mis pensamientos. ¿A dónde me iré de tu Espíritu? ¿Y a dónde huiré de tu presencia? Si subiere a los cielos, allí estás tú; Y si en el Seol hiciere mi estrado, he aquí, allí tú estás.”Salmos 139:2, 7-8 RVR1960

Dios no llega a regañarnos, no llega a señalarnos ni a destronarnos, Él llega a nuestro auxilio, llega a afirmarnos, a levantarnos, a darnos fuerzas y llevarnos de regreso de donde corrimos por miedo, cansancio o depresión. ¡Llega con una gran carretada de amor, cuidados y afirmación! ¡Porque Él cree en nosotros!

El profeta Elías

Y él se fue por el desierto un día de camino, y vino y se sentó debajo de un enebro; y deseando morirse, dijo: Basta ya, oh Jehová, quítame la vida, pues no soy yo mejor que mis padres. Y volviendo el ángel de Jehová la segunda vez, lo tocó, diciendo: Levántate y come, porque largo camino te resta. Y allí se metió en una cueva, donde pasó la noche. Y vino a él palabra de Jehová, el cual le dijo: ¿Qué haces aquí, Elías?”1 Reyes 19:4, 7, 9 RVR1960

¡Dios no nos acusa, no nos quita su bendición, no deja de creer en nosotros, no se desanima con nosotros y no pierde la fe en sus hijos!
¡Así que si estabas desanimado porque quizás no hiciste algo o porque abandonaste algo, o a alguien y crees que Dios nuestro Padre ya te desterró!¡Pues fíjate que no! Él sigue creyendo en ti, te ama como nadie te ha amado, te afirma y te cuida como ese padre amoroso en los momentos difíciles cuando su niño se cae o tropieza y te dice: “¡Te estoy esperando hijo!”.

¡Recíbelo, créelo, tómalo, levántate, vuelve, hazlo!
¡Dios está aquí, cerca de ti, para ti, contigo, y a tu lado!

Tiempo para meditar:

  • ¿Te has sentido en algún momento como Elías o el rey David?
  • ¿Sabías que eres valioso para Dios y que te ama incondicionalmente?
  • ¿Estás necesitando el consuelo, las fuerzas o el ánimo de parte de Dios?