Llamados a vivir y llevar la paz de Cristo
Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo.
Juan 16:33
Como pastora, hablo a su corazón con una carga santa al ver cuán afligida vive esta generación. Salimos a la calle sin saber si volveremos a casa; hay enojo, frustración, violencia y deseo de venganza. Duele ver tanta maldad y tanto sufrimiento. En medio de este escenario, Dios nos recuerda quiénes somos y para qué estamos aquí: somos Sus representantes en la tierra. No podemos amoldarnos a este mundo; estamos llamados a vivir, hacer y llevar la paz que solo Cristo puede dar.
- La paz verdadera se encuentra solo en Cristo
Jesús no prometió ausencia de problemas, pero sí Su paz en medio de ellos. Cuando nuestra confianza está en Él, la aflicción no gobierna nuestro corazón, porque sabemos que Él ya venció. - Vivir en paz es una decisión espiritual diaria
La paz no depende de las noticias ni de las circunstancias, sino de una decisión de fe. Elegimos descansar en Dios aun cuando todo alrededor parece inestable. - Somos llamados a hacer la paz, no a alimentar el conflicto
Como hijos de Dios, no respondemos al odio con odio ni a la violencia con violencia. Nuestro llamado es ser pacificadores en nuestros hogares, familias, trabajos y en la iglesia. - Llevar paz es parte de nuestra identidad como creyentes
Somos mensajeros de buenas noticias. Donde llegamos, la atmósfera debe cambiar, porque llevamos la presencia de Dios que sana, restaura y trae esperanza. - La iglesia es un refugio de paz para un mundo herido
En medio de una sociedad quebrantada, la iglesia debe ser un lugar seguro donde las personas encuentren consuelo, dirección y el amor de Dios manifestado a través de nosotros.
Conclusión
Hoy más que nunca, el mundo necesita ver a una iglesia que vive lo que predica. Vivamos en paz, hablemos paz y llevemos paz a dondequiera que vayamos. Que nuestras palabras, acciones y actitudes reflejen a Cristo, el Príncipe de Paz, y que otros puedan encontrar descanso al acercarse a nosotros.
Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo.
Juan 16:33
Tiempo para meditar:
- ¿En qué áreas de mi vida necesito volver a descansar en la paz que Cristo me ofrece?
- ¿Cómo estoy respondiendo al conflicto y a la injusticia: desde la carne o desde la paz de Dios?
- ¿De qué manera puedo llevar intencionalmente paz a mi familia, mi iglesia y mi entorno esta semana?