Algo a considerar

También Lot, que iba acompañando a Abram, tenía rebaños, ganado y tiendas de campaña. La región donde estaban no daba abasto para mantener a los dos, porque tenían demasiado como para vivir juntos.
Génesis 13:5-6 (NVI)

La historia de Abraham y Lot nos enseña la importancia de guardar el corazón. Lot se dejó impresionar por lo que vieron sus ojos y escogió lo que parecía mejor: el valle del Jordán. Sin embargo, esa decisión basada en ambición y codicia lo llevó a consecuencias dolorosas para él y su familia. En contraste, Abraham permaneció confiado en la promesa de Dios, y recibió la herencia que permanece para siempre.

  • La ambición ciega
    Lot miró la tierra fértil y la escogió sin pensar en las consecuencias espirituales. La codicia lo llevó a habitar cerca de Sodoma, un lugar de pecado y maldad, donde su familia terminó siendo contaminada.
  • La paz vale más que la riqueza
    Abraham prefirió la paz antes que el pleito. No permitió que las riñas destruyeran su relación familiar. Sabía que lo que realmente importaba no era el terreno, sino la bendición de Dios sobre su vida.
  • Las decisiones tienen consecuencias
    Lot perdió casi todo: su esposa, su seguridad, su futuro limpio. Sus hijas, en desesperación, cometieron incesto y de esa relación nacieron pueblos que trajeron dolor a generaciones posteriores. La codicia siempre termina dejando cicatrices.
  • La bendición está en la obediencia y en la fe
    Abraham no se dejó llevar por los ojos, sino que caminó en fe. Por eso Dios le dijo: “Levanta la vista… yo te daré a ti y a tu descendencia toda la tierra” (Génesis 13:14-17). La verdadera bendición no viene de lo que aparenta ser mejor, sino de creer en Dios y obedecerle.

La vida de Lot es un recordatorio de lo que sucede cuando el corazón se llena de envidia, ambición y codicia. La vida de Abraham, en cambio, es ejemplo de lo que significa confiar en Dios y descansar en Su promesa.

También Lot, que iba acompañando a Abram, tenía rebaños, ganado y tiendas de campaña. La región donde estaban no daba abasto para mantener a los dos, porque tenían demasiado como para vivir juntos.
Génesis 13:5-6 (NVI)

Tiempo para meditar:

  1. ¿Tus decisiones están guiadas por lo que ven tus ojos o por lo que Dios ha prometido?
  2. ¿Hay áreas en tu vida donde la ambición o la envidia han tomado lugar en tu corazón?
  3. ¿Cómo puedes imitar la fe y la confianza de Abraham para vivir bajo la bendición que permanece?