No me preocupa el mañana

No os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su afán; basta a cada día su propio mal.
Mateo 6:34 (RVR1960)

Como pastora, he aprendido que al igual que el sembrador cuida cada brote y el jardinero vela por sus flores, nuestro Padre celestial dirige el universo con detalle y nos conoce a cada uno por nombre. Cuando confiamos en Su cuidado, podemos soltar la ansiedad por lo que está por venir y vivir plenamente el presente, sabiendo que somos Sus hijos amados.

  1. Reconocer al Creador soberano
    Él nombró cada estrella y puso límites al mar; su autoridad abarca toda la creación. Si el Señor que gobierna el cosmos se ocupa de las galaxias y las estaciones, cuánto más atenderá nuestras necesidades diarias.
  2. Valorar el testimonio de la naturaleza
    Las aves hallan su sustento y los lirios visten su hermosura sin preocuparse por el mañana. Al contemplar estos ejemplos, recordamos que Dios provee con fidelidad incluso en lo más pequeño de sus obras.
  3. Soltar la ansiedad y vivir el presente
    La preocupación desgasta el corazón y roba el gozo. Al entregar cada inquietud al Señor, aprendemos a saborear el momento presente: el pan de hoy, la brisa de la tarde, la sonrisa de un ser querido.
  4. Aferrarnos a nuestra identidad de hijos
    No somos objetos de Su cuidado, sino hijos e hijas valiosos. Este conocimiento nos libera de la inseguridad y nos da la confianza para acercarnos al trono de gracia con la certeza de ser recibidos y sostenidos.
  5. Cultivar una oración de confianza diaria
    En lugar de anticipar problemas, llevemos cada mañana nuestras peticiones y agradecimientos al Padre. Un corazón acostumbrado a dialogar con Dios descubre que Su paz supera cualquier dificultad.

No os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su afán; basta a cada día su propio mal.
Mateo 6:34 (RVR1960)

Tiempo para meditar:

  1. ¿Qué preocupación recurrente puedes entregar hoy al Señor para liberar tu corazón?
  2. ¿Cómo puedes incorporar en tu rutina diaria un momento de contemplación de la creación como recordatorio de Su provisión?
  3. ¿Qué frase o verdad bíblica afirmarás esta semana para reforzar tu identidad como hijo(a) amado(a) de Dios?