Cuando hay un hombre o mujer de Dios liderando
“Entonces el Señor le dijo a Moisés: —¿Por qué me pides ayuda? ¡Ordena a los israelitas que sigan adelante!”
Éxodo 14:15 (DHHS94)
Como pastora, he observado cómo Dios levanta líderes para liberar a Su pueblo de ataduras y llevarlo a la tierra prometida. En cada generación, Él confía a hombres y mujeres la autoridad y el poder necesarios para derribar muros, partir mares y guiar a la iglesia con fe. Hoy reflexionamos sobre el arte de ejercer ese llamado divino en medio de un pueblo herido, inseguro y necesitado de restauración.
- Reconocer el llamado divino
Antes de actuar, aceptamos que Dios nos ha apartado para una misión específica. Así como Moisés recibió la orden directa del Señor, debemos afirmar interiormente que no es por nuestra fuerza sino por Su voz que avanzamos. - Ejercer la autoridad que Dios otorga
Cuando Dios entrega poder y dominio, espera que lo usemos con valentía. Al alzar nuestra “vara de fe” proclamamos que Él ha partido el mar cerrado y que nada impedirá el avance de Su pueblo. - Liderar con humildad y amor al pueblo
Un verdadero hombre o mujer de Dios no se impone por orgullo, sino se inclina por compasión. El liderazgo bíblico se basa en servir y empoderar, no en dominar o señalizar errores. - Confiar en las instrucciones de Dios
Aunque las circunstancias parezcan imposibles, obedecemos sin titubear. Cuando el Señor dijo “ordena a los israelitas que sigan adelante”, la promesa se cumplió al instante: el mar se abrió. - Empoderar a la comunidad para avanzar
Un líder sano no deja a nadie atrás. Al ministrar animo, dones y testimonios, animamos a cada hermano a tomar su lugar en la gran obra, recordándoles que son co-gobernantes en el reino de Dios.
“Entonces el Señor le dijo a Moisés: —¿Por qué me pides ayuda? ¡Ordena a los israelitas que sigan adelante!”
Éxodo 14:15 (DHHS94)
Tiempo para meditar:
- ¿Cómo puedes confirmar hoy que has sido llamado y equipado por Dios para liderar en tu entorno?
- ¿De qué manera puedes usar la “vara de fe” —tu palabra, tu ejemplo, tu oración— para partir mares imposibles en la vida de otros?
- ¿Qué pasos darás para empoderar a quienes te rodean y asegurar que nadie quede atrás en el avance del Reino?