Escoge la vida que Dios te ofrece y activa sus promesas
»Hoy pongo al cielo y a la tierra por testigos contra ti, de que te he dado a elegir entre la vida y la muerte, entre la bendición y la maldición. Elige, pues, la vida, para que vivan tú y tus descendientes. Ama al Señor tu Dios, obedécelo y sé fiel a él, porque de él depende tu vida, y por él vivirás mucho tiempo en el territorio que juró dar a tus antepasados Abraham, Isaac y Jacob».
Deuteronomio 30:19-20 (NVI)
Como pastora, muchas veces escucho esta pregunta sincera: “Si Dios es fiel y sus promesas son verdaderas, ¿por qué no he recibido todo lo que dice su Palabra?” Y créanme, es una pregunta legítima. Pero la realidad es que muchas veces no conocemos toda la verdad de lo que vivimos. Hay tristezas y procesos que quizá no entenderemos aquí en la tierra. Vivir esta vida como seres humanos es complejo: no cuidamos nuestro cuerpo, ni nuestra mente, ni nuestro espíritu. Nos desgastamos y nos salimos del diseño original que Dios trazó para nosotros. Sin embargo, cuando decidimos vivir según su Palabra —el manual del Creador—, entonces comenzamos a ver su mano en cada área. Él quiere que vivamos con paz, bajo su protección, como los israelitas en Egipto, protegidos de las plagas que afectaban a todos los demás. Dios ya nos dio la opción: solo debemos elegir correctamente.
- Las promesas de Dios son verdaderas, pero requieren respuesta
Dios no miente. Todo lo que ha prometido lo cumple, pero no es automático. Él ha puesto una elección delante de nosotros. Debemos activar sus promesas con fe, obediencia y decisión. Elige creerle, no solo conocer sus promesas. - No todo lo que vivimos tendrá explicación aquí en la tierra
Hay cosas que simplemente no entenderemos desde esta perspectiva humana. Dios no nos pidió que entendiéramos todo, sino que confiáramos en Él y siguiéramos su dirección. El dolor no cancela la fidelidad de Dios. - No sabemos cuidar lo que Dios nos prestó
La vida que tenemos es un regalo y una responsabilidad. ¿La estamos cuidando? Muchas veces no protegemos nuestra salud física, emocional ni espiritual. La bendición también se manifiesta cuando honramos lo que Dios nos ha dado. - El manual para vivir bien ya fue entregado
Dios nos dio su Palabra como una guía clara. Cuando ignoramos ese manual, vivimos con frustración. Pero si lo seguimos, encontramos el camino para una vida con propósito, dirección y bendición. Él ya nos mostró la ruta. - La vida que soñamos empieza con una decisión
¿Con quién quieres vivirla? ¿Cómo quieres vivirla? Esa es tu elección. Dios te dice: “Elige la vida”. No es un castigo si eliges mal, pero sí es una consecuencia. Elegir la vida es elegir a Dios, su plan, su presencia. - Caminar con Dios no quita el dolor, pero cambia tu destino
Sí, habrá pruebas, pérdidas y luchas. Pero caminar con Dios hace la diferencia. Él te fortalece, te guía, te sostiene. Y cuando eliges esa vida con Él, se desatan las bendiciones que ya te pertenecen como hijo o hija suya.
»Hoy pongo al cielo y a la tierra por testigos contra ti, de que te he dado a elegir entre la vida y la muerte, entre la bendición y la maldición. Elige, pues, la vida, para que vivan tú y tus descendientes. Ama al Señor tu Dios, obedécelo y sé fiel a él, porque de él depende tu vida, y por él vivirás mucho tiempo en el territorio que juró dar a tus antepasados Abraham, Isaac y Jacob».
Deuteronomio 30:19-20 (NVI)
Tiempo para meditar
- ¿Qué decisiones estás tomando hoy que pueden estar bloqueando las promesas de Dios en tu vida?
- ¿Estás siguiendo el manual de Dios para cuidar tu vida física, emocional y espiritual?
- ¿Has elegido vivir con Dios plenamente o solo lo visitas en los momentos difíciles?