ELIGE LA VIDA QUE DIOS PREPARÓ PARA TI Y VIVE EN SU BENDICIÓN

»Hoy pongo al cielo y a la tierra por testigos contra ti, de que te he dado a elegir entre la vida y la muerte, entre la bendición y la maldición. Elige, pues, la vida, para que vivan tú y tus descendientes. Ama al Señor tu Dios, obedécelo y sé fiel a él, porque de él depende tu vida, y por él vivirás mucho tiempo en el territorio que juró dar a tus antepasados Abraham, Isaac y Jacob».
Deuteronomio 30:19-20 (NVI)

Como pastora, muchas veces me he encontrado con personas que me preguntan: “Pastora, si Dios ha prometido bendición, ¿por qué no la veo en mi vida?” Y créanme, esa pregunta es muy válida. Pero también creo firmemente que muchas veces no hemos entendido ni elegido correctamente lo que Dios ya nos ofreció. La vida con Dios no es ausencia de dolor, pero sí es dirección, paz, protección y propósito. La Palabra es clara: Dios ya puso delante de nosotros la opción de vida o muerte, bendición o maldición. Él no lo impone, lo ofrece. Y cuando decidimos amarle, obedecerle y mantenernos fieles, comenzamos a experimentar esa vida plena que Él ya planeó para nosotros, y nuestras generaciones también serán alcanzadas por esa bendición.

  1. Dios ya puso delante de ti la elección
    Dios no está esperando a ver qué decides para recién entonces preparar algo para ti. Ya está todo disponible. Nos toca elegir conscientemente. No estamos a la deriva, la voluntad de Dios es que vivamos una vida bendecida, pero debemos responder a esa oferta.
  2. Escoge con intención la vida que deseas vivir
    No se trata solo de vivir por vivir. ¿Qué clase de vida quieres? ¿Una vida sin rumbo o una vida bajo la bendición del cielo? Elegir vida es elegir vivir en su presencia, bajo su guía, caminando hacia su propósito, aún cuando las circunstancias sean difíciles.
  3. Ama al Señor tu Dios desde la decisión, no solo desde la emoción
    Amar a Dios implica algo más profundo que sentir algo bonito en la iglesia. Es amarle en medio de la prueba, amarle cuando no entendemos, amarle cuando todo parece oscuro. Ese amor auténtico te mantendrá firme y lleno de esperanza.
  4. Obedece como quien sigue un manual de vida
    La Biblia no es una colección de reglas, es el manual del Creador para que vivamos en plenitud. Cuando obedecemos, nos evitamos muchos dolores. Él sabe cómo funciona esta vida, y su palabra nos da las instrucciones necesarias para navegarla correctamente.
  5. Tu fidelidad a Dios garantiza una vida larga y bendecida
    Dios promete larga vida, no solo en cantidad sino en calidad, para los que le son fieles. Ser fiel en los procesos difíciles, en las decisiones cotidianas, en lo pequeño y en lo grande, activa esa promesa sobre nuestra vida.
  6. Tus decisiones de hoy marcan el destino de tus generaciones
    Esto no se trata solo de ti. Cuando eliges vida, cuando eliges obedecer, estás abriendo camino de bendición para tus hijos y los hijos de tus hijos. Dios es un Dios de generaciones, y tu decisión impactará a los que vienen detrás de ti.

»Hoy pongo al cielo y a la tierra por testigos contra ti, de que te he dado a elegir entre la vida y la muerte, entre la bendición y la maldición. Elige, pues, la vida, para que vivan tú y tus descendientes. Ama al Señor tu Dios, obedécelo y sé fiel a él, porque de él depende tu vida, y por él vivirás mucho tiempo en el territorio que juró dar a tus antepasados Abraham, Isaac y Jacob».
Deuteronomio 30:19-20 (NVI)
Tiempo para meditar

  1. ¿Estás viviendo la vida que Dios quiere para ti o una vida desconectada de su voluntad?
  2. ¿En qué áreas específicas necesitas empezar a obedecer el manual de Dios para activar su bendición?
  3. ¿Qué decisiones puedes tomar hoy que marcarán una diferencia en la vida espiritual de tus generaciones?