Solo a Dios sea la Gloria
“Yo soy el Señor; ¡Ese es mi nombre! No daré mi gloria a nadie más, ni compartiré mi alabanza con ídolos tallados.”
Isaías 42:8 (NTV)
Amados hermanos, hoy quiero proclamar con todo mi ser que nuestro Dios es el único digno de toda adoración. Él nos formó, nos llamó y nos sostiene cada día. No hay otro como Él, no hay fuerza más poderosa, no hay amor más grande. Todo lo que somos y tenemos viene de sus manos misericordiosas.
- Dios es nuestro Creador y Sustentador
Desde el vientre nos formó (Jeremías 1:5). Cada latido, cada respiro, cada don en nosotros viene de Él. No fue casualidad que nacieras, fuiste planeado por el Altísimo. - Solo Él merece nuestra adoración total
Los ídolos modernos (fama, dinero, placeres) son vanidad. Nuestra vida debe ser un altar vivo donde solo se adore al Rey de reyes (Romanos 12:1). - Nuestra identidad está en Cristo
“Lo que soy” lo define Él. No somos lo que el mundo dice, sino lo que Dios declara: hijos, sacerdotes, herederos (1 Pedro 2:9). - Todo propósito viene del cielo
Tu trabajo, ministerio y metas tienen valor cuando fluyen de su voluntad (Proverbios 19:21). Él nos asigna tareas divinas. - El futuro está en sus manos
No temamos lo que viene. El mismo que nos trajo hasta aquí nos guiará hasta el fin (Filipenses 1:6).
“Yo soy el Señor; ¡Ese es mi nombre! No daré mi gloria a nadie más, ni compartiré mi alabanza con ídolos tallados.”
Isaías 42:8 (NTV)
Para reflexionar:
- ¿Hay algo o alguien en tu vida que esté compitiendo por la adoración que solo merece Dios?
- ¿Cómo puedes realinear hoy tus prioridades para poner a Cristo en primer lugar?
- ¿De qué manera práctica puedes testimoniar que todo lo que eres y tienes viene de Dios?