IDENTIFICA TU PERFIL DE LIDERAZGO

– Moisés, el enojón

– Saúl, el orgulloso

– Pablo, el perseguidor

– David, el peleonero

– Abraham, el quejón

– Elías, el miedoso

– Jesús, el amor

Cada uno de estos grandes hombres de la Biblia fue increíble, maravilloso y poderoso. Ellos marcaron su mundo en su tiempo. Nadie de nosotros ha hecho lo que ellos hicieron ni ha visto a Dios actuar con tanto poder, como al hacer caer fuego del cielo o abrir el mar. Nadie ha dado tanto como ellos, incluyendo al Maestro y mejor mentor, nuestro Señor Jesús.

Dios los transformó, los llamó y los asignó para lo que hicieron, pero algunos se desviaron y tuvieron grandes pérdidas. ¿Cómo lideras tú? ¿Te identificas con alguno de estos líderes?

– ¿Eres decidido, pero quejón como Abraham? “No me has dado hijo.”

– ¿Lideras con enojo como Moisés? “¡Escuchen, rebeldes! ¿Acaso tenemos que sacarles agua de esta roca?” (Números 20:10-11)

– ¿Lideras con orgullo como Saúl? “Me arrepiento de haber hecho rey a Saúl, pues se ha apartado de mí y no ha llevado a cabo mis instrucciones.” (1 Samuel 15:11)

– ¿Lideras con un carácter fuerte y perseguidor como Pablo?

– ¿Lideras con venganza y guerra como David? “¡Que Dios me castigue sin piedad si antes del amanecer no acabó con todos sus hombres!” (1 Samuel 25:22)

– ¿Lideras con exageraciones y miedo como Elías? “Los israelitas han rechazado tu pacto… Yo soy el único que ha quedado con vida, ¡y ahora quieren matarme a mí también!” (1 Reyes 19:10)

¿O lideras al estilo de Jesús? Con amor, comprensión, valorización, confianza, seguridad, fe, y salvación. “El ladrón no viene más que a robar, matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y la tengan en abundancia.” (Juan 10:10)

Nuestra vida es valiosa porque estamos aquí para salvar vidas, no para destruirlas. En Águilas CFC, para el apóstol y para mí, la gente es lo más importante. Esto también debe ser así para todos los que hemos sido privilegiados y asignados a un puesto en esta preciosa casa y donde quiera que vayamos.

¡Algo para pensar!

Tiempo para meditar:

  • ¿Con cuál de estos perfiles de liderazgo me identifico más y cómo puedo mejorar?
  • ¿Cómo puedo incorporar más del amor y la compasión de Jesús en mi estilo de liderazgo?
  • ¿Qué impacto tiene mi estilo de liderazgo en los demás y en mi relación con Dios?