LOS PROBLEMAS

Los problemas son parte de la vida. Todos los enfrentaremos. Por muy calmados o pasivos; por muy acelerados o sabios que seamos, siempre tendremos problemas; simplemente, porque somos humanos.
La vida tiene muchos retos y siempre enfrentaremos situaciones difíciles que no esperábamos.

“Llevé mis problemas al Señor; clamé a él, y respondió a mi oración”. Salmos 120:1 NTV

Debemos de educarnos para poder sobrepasarlos con éxito cuando nos lleguen y, sobre todo, necesitamos los frutos del Espíritu Santo.

Así que, si te está lloviendo: Para, respira, busca el camino, refréscate, descansa; y luego, mira cómo ponerle solución a esos problemas que te están enfermando. Porque todos los problemas tienen solución, no son eternos, se acaban en algún momento. Y si no tienen solución, ignoralos por ese tiempo y no pongas todas tus energías ahí, porque pueden acabar con tu vida. Solo déjalos en manos de Dios, y Él con su amor te guiará a tomar la decisión correcta o a darle una pronta solución.

“Llevé mis problemas al Señor; clamé a él, y respondió a mi oración”. Salmos 120:1 NTV

Tiempo para meditar:
¿Qué problemas estás enfrentando? ¿Tienen solución?
¿Qué frutos del Espíritu Santo necesitas para poder enfrentarlos con éxito?
¿Qué situaciones necesitas ponerlas en las manos de Dios?