LO MÁS FÁCIL DEL CAMINO
La vida parece más cómoda cuando nos movemos en un territorio conocido. Aun, cuando en nuestro interior sepamos que lo desconocido puede ser mejor, no nos gusta arriesgarnos.
Después de vivir más de cinco años en mi vecindario, hace poco tiempo descubrí un parque muy hermoso, un lugar donde puedo salir a caminar y disfrutar del aire libre. Pero no me había dado cuenta de que existía porque siempre manejaba por el mismo camino.
Pero un día decidí que los trayectos no tenían que ser aburridos o estresantes mientras conducía, sólo tenía que variar mis trayectos, meterme por calles desconocidas y descubrir lugares, personas y áreas nuevas.
Por miedo a lo desconocido los israelitas permanecieron cuarenta años dando vueltas en el desierto. Si hubieran obedecido a Dios sin temor, si hubieran tomado o descubierto un camino diferente hubieran acelerado la bendición para ellos y sus familias. Lo que les llevó cuarenta años, en realidad les hubiera tomado solo once días.
Yo he experimentado esto y me ha costado mucho descubrir nuevos caminos y transitar por ellos, algunas veces lo he hecho sola, algunas veces por fe solamente, otras por instinto y otras por obediencia; pero, siempre confiando en Dios. Si no me hubiera atrevido probablemente no estaría cumpliendo su propósito, ni sería la mujer que hoy soy. Bendigo el día en que me decidí a conocer lo nuevo que Dios tenía preparado para mí.
Te animo a que, si has estado estancado en el mismo lugar, en la misma situación, la misma economía, los mismos problemas, el mismo estado de salud, la misma educación; te atrevas a un cambio, a salir de lo conocido que te tiene retenido y saltes a lo desconocido, pero que te promete un futuro mejor. Deja atrás tu pasado y esfuérzate para conquistar tu futuro.
(Libro: Vive la Vida sin Excusas)
Tiempo para meditar:
¿En qué área te has sentido atorado?
¿A qué le has tenido miedo para hacer algo diferente?
¿Qué cambio necesitas hacer y correr el riesgo para alcanzar un futuro mejor?