¿DE QUIÉN HUYES?
¡Si andas con miedos o escondiéndote de alguien que te amenaza, si te consideras un hijo de Dios te tengo buenas noticias!
Mira lo que dijo Dios a sus hijos:
En otras palabras, no tuvieron que mancharse las manos ni mover ni un solo dedo en contra de todos sus enemigos. Dios lo hizo por ellos trayendo avispas para que los picaran y huyeran.Además, mira lo Dios les dio a sus hijos.
¡Esto es poderosísimo!Si lográramos entenderlo, creerlo, practicarlo,declararlo ydecretarlo todos los días, en cada situación negativa en contra nuestra que se nos presenta. Ahora, la parte más fácil es la que Dios dejabajo nuestra responsabilidad:
Si hacemos esto en verdad que no deberíamos ser esclavos de nadie, mucho menos permitir que Satanás nos tenga atrapados con miedos, temor, enfermedades, pobreza, pérdidas, y con enemigos que nos estén atormentando. He conocido gente que sus vidas han sido un desastre, ya sea por el pecado o porque ignoran el gran poder de Dios que está a su favor. El enemigo los ha acabado, les ha robado familia, salud, dinero, amigos;y lo que es más, el amor y cuidado de Dios.
Lo que Dios espera de nosotros es mucho más fácil para poder tener acceso a usar su gran poder para destruir a nuestros enemigos.
•El Temor a Dios
•El Servicio a Dios
•Alejar a tus enemigos
Ora rompiendo con las maldiciones generacionales de tus antepasados para que no sigas la línea de miseria, y separación de Dios.
•El Romper con la idolatría
Que sea Dios solamente tu temor, el centro de tu atención.
La bendición de Dios es lo que necesitamos todos para que no tengamos nada de qué preocuparnos, ¡ni aún por el futuro de nuestros hijos!
Las maldiciones no son para los hijos
Ellos no deberían estar perdiendo lo que con tanto esfuerzo pudieron haber logrado en la vida, porque ¡Dios es suficiente, es Todopoderoso, Omnisciente, Omnipotente y Omnipresente! Y Dios tiene sus maneras para hacer lo que sea para mantenernos en paz y bendecidos. Él puede mandar langostas, avispas, plagas, tsunamis, confusión, o alejar de nuestro entorno a nuestros enemigos en sus propias formas. Pero, nosotros no debemos de huir; son nuestros enemigos los que tienen que huir lejos de nosotros.
Tiempo para meditar
¿Qué has hecho para edificar en el reino de Dios?
¿Qué recompensa has recibido de parte de Dios por servirle?
¿Qué te está pidiendo Dios que hagas para ser de bendición a otros?