¿QUÉ PENSAMIENTOS HEMOS HEREDADO?
¿Pensamos como estos hombres que Jesús traía con Él? Porque puede que te estés perdiendo de algo milagroso por tu forma de pensar sobre quién merece la sanidad, o sobre si Jesús todavía sana o no en este tiempo.
“A su paso, Jesús vio a un hombre que era ciego de nacimiento. Y sus discípulos le preguntaron: Rabí, para que este hombre haya nacido ciego, ¿quién pecó, él o sus padres?” Juan9:1-2NVI
Una pregunta a considerar para ti hoy:
Si así hubiera sido, digamos que los padres habían pecado, ¿No lo hubiera sanado Jesús? ¡Ok! Digamos entonces que el muchacho había pecado, ¿No lo hubiera sanado Jesús?
Estoy segura de que algunos se han perdido de su milagro porque siempre están allí los fariseos o los cristianos religiosos que creen que saben más que Dios nuestro Señor, y hay otros que por analizarlo todo se pierden de recibir estos beneficios.
Es un hecho de que heredamos cosas, acciones, hechos, estilos de vida, maneras erróneas de actuar y de pensar de nuestros ancestros, vicios, malas costumbres, malos comportamientos y mucho más; y hay que romper con todo esto. Simplemente reconociéndolo, renunciando, y declarándolo. Pero el punto aquí es:¿Si a Jesús le importaba o estorbaba eso para hacer la sanidad en el muchacho?
“—Ni él pecó, ni sus padres —respondió Jesús—, sino que esto sucedió para que la obra de Dios se hiciera evidente en su vida.”Juan9:3
¡A Jesús no le importaba quién había pecado! Pero, nos deja claro que en esta enfermedad nadie había pecado, ni sus padres, ni el muchacho.
Y aunque así hubiera sido, el sanó al muchacho sin importarle nada, sin interrogarlo. No vemos aquí que primero lo haya llevado por una semana a un retiro de sanidad y liberación para sanarlo, ¡No! ¡Lo sanó instantáneamente!
Porque nuestro Señor sana para manifestar su gloria, para dar a conocer su poder, el cual es para todos. Es por eso que nosotros le creemos, es por eso que le servimos, le amamos, y le permitimos que sea nuestro modelo, porque ¡Él es increíblemente maravilloso!
Los milagros traen todo esto: Cambios en las personas, rendición y arrepentimiento. Por eso, es que Jesús necesitaba avanzar al traer un cambio en la vida de las personas que estaban dispersas y sin pastor, para que supieran que en Él tenían un refugio, salvación, comprensión y amor. Que supieran que no estaban solos, que alguien se interesaba en ellos y en sus problemas.
Lo primero que Jesús tenía que cambiar, era la mentalidad que traían sus bellos discípulos por generaciones.Los cuales, algunos de ellos, en poco tiempo llegaron a ser los apóstoles más grandes y maravillosos de la historia,y nos han bendecido con su vida entregada sirviendo al pueblo sin medida. ¡Jesús les cambió su mentalidad!
Preguntas:
¿Qué opinas de este caso? ¿Cuál es tu mentalidad?¿Qué te enseñaron tus padres sobre esto? ¿Crees que Jesús hizo lo correcto? ¿Crees que alguien pecó?¿Crees que el muchacho pecó?¿Crees que fue injusto lo que hizo Jesús? ¿Crees en los milagros?
Algo para considerar:
¡Porque Jesús es amor!¡No hay nada que Él no perdone!
•Por eso es Dios.
•Por eso es Padre.
•Por eso es Señor.
•Por eso es nuestro Creador.
•Por eso es nuestro Salvador.
•Por eso vino, sirvió, murió y resucitó.
•Por eso regresa por nosotros.
¡Entonces si lo crees recibe tu sanidad! ya sea física, emocional, espiritual o mental, ¡Es para ti! ¡A Él no le importa de dónde, ni cómo es que estás enfermo! ¡Lo que quiere es que seas sano ahora! ¡Ya! ¡Hoy!
Entonces si a Él no le importa, ¡Deberías creer!¡Recibe tu milagro!
“Él fue traspasado por nuestras rebeliones, y molido por nuestras iniquidades; sobre él recayó el castigo, precio de nuestra paz, y gracias a sus heridas fuimos sanados.”Isaías53:5NVI
Tiempo para meditar:
- ¿Qué pensamientos no han permitido que recibas tu milagro?
- ¿Qué prejuicio tienes acerca de los milagros?
- ¿Qué milagro necesitas que Dios haga por ti?