¡ASÍ SON LOS PROFETAS!
Los profetas ponen orden.
Los profetas son celosos.
Los profetas odian la injusticia.
Los profetas accionan.
¡Así son los profetas! Todo lo que ven, lo que oyen,y lo que se hace a su alrededor lo pueden percibir en el espíritu, ya sea bueno o malo y les puede causar diferentes emociones: ¡Molestia, llanto, tristeza, dolor, enojo, alegría, impaciencia, celos, gozo, agradecimiento, amor, ternura y mucho más! No sé porqué, pero así están cableados.
Por estar tan conectados a Dios en el espíritu no soportan el desorden, la falsedad, la pereza, el engaño, la mentira, las quejas, la mediocridad, la injusticia, el pecado, y mucho más; por el celo de Dios.
¡Solo los profetas como Amós pueden decirle esto a alguien!“Si no tienen nada en común, si no están de acuerdo, ¡Considérenlo!”. Muchos líderes ignoran esto, porque es mejor las buenas relaciones y quedar bien con la gente que enseñarles o reprenderlos si están mal.
¡Cómo sufren los profetas! Algunas personas nos consideran duros, crueles, regañones, metidos, etc. Pero los que aman a Dios, leen sus estatutos, y meditan en esto, agradecen a Dios por tener un profeta en casa, en su iglesia, o en una ciudad.
Estoy segurísima de que el mensaje de Dios a través de mí de alguna manera ha hablado fuertemente a cada individuo en su iglesia.
Tiempo para meditar:
- ¿En estos tiempos difíciles en quién tienes tu fe y esperanza?
- ¿Vives una vida íntegra y recta delante de Dios?
- ¿Qué tienes que comenzar a hacer para que tengas la protección de Dios?