EL PODER QUE APORTAS

Veamos a varias mujeres guerreras que pelearon en las filas de batalla espiritual usando lo que tenían a la mano como un arma poderosa para destruir a su enemigo con violencia.

Esta mujer sin nombre:
Quedó en la historia por su valentía, ya que nadie había podido acabar con ese malvado que les quitó la vida a muchos inocentes, incluyendo sus 70 hermanos, que los mató sin misericordia sobre una piedra; pero,esta mujer lo venció ¡Y sin tanto sacrificio!

“Y vino Abimelec a la torre, y combatiéndola, llegó hasta la puerta de la torre para prenderle fuego. Mas una mujer dejó caer un pedazo de una rueda de molino sobre la cabeza de Abimelec, y le rompió el cráneo.” Jueces 9:52-53

¡Somos poderosas en Dios! Dios nos ha dado osadía, poder, autoridad y dominio en la tierra para enfrentar al enemigo, ¡No hay arma que prospere contra una mujer y hombre de Dios en la tierra!¡Si supiéramos cuánto poder aportamos los que estamos bien con Dios, que tenemos puertas abiertas y acceso al Padre celestial!¡Lo que veríamos!¡Nuestros enemigos serían destruidos!

¿Qué quiere robarnos nuestro enemigo Satanás?
•Quiere robarnos lo que más amamos, lo más valioso: El hogar, la familia, los hijos, quiere dañar nuestro matrimonio y hacernos la guerra para vivir en amargura con nuestra familia y hermanos en la iglesia.

•Quiere robarnos nuestras riquezas. Su deseo es afectar nuestras finanzas, mantenernos pobres y en la miseria. Quiere robar nuestros sueños, robar la asignación de Dios para nosotros en la tierra, quiere provocarnos a perder el ánimo, a creer que no podremos con eso o aquello, a que lleguemos a pensar que no tenemos derechos, que no somos dignas, que no sabemos;y nos hace creer que debemos de estar en silencio, calladas, y aceptar que no servimos para nada, a conformarnos y a creer que hay otros que lo hacen mejor que nosotras.

Jael: En aquellos tiempos las mujeres no se veían en las filas, pero, aquí nos encontramos con otra guerrera increíblemente valiente, que mató a Sísara de una forma espectacular.

Pero Jael, mujer de Heber, tomó una estaca de la tienda y tomando en la mano un martillo, se le acercó silenciosamente y le clavó la estaca en las sienes, la cual penetró en la tierra, pues él estaba profundamente dormido y agotado, y murió.Jueces 4:22

Ana:Otra bella guerrera que dio a luz al gran profeta Samuel. Ni idea tenía que ese niño sería un gran profeta y mentor de dos grandes reyes.

María hermana de Moisés:Que se quedó cuidando la canastita en el río para ver quien salvaba a su hermano bebé y se aseguró de que su propia madre cuidará de ese gran legislador, libertador y profeta.

¡Es precioso esto! ¡Les llegó una oportunidad y la aprovecharon! Cuando miro sus historias y a cada una de ellas haciendo un papel importante sin intimidarse por lo que pudieran enfrentar,me inspira a pensar que ¡Dios a mí también me ha dado una asignación especial y no quiero perderla!

El plan del diablo era matar y acabar con estas mujeres poderosas que iban a dar a luz a los hombres que cambiarían el rumbo y destino del pueblo de Israel, pero ellas no se rindieron.

“Abimélec se dirigió a la torre y la atacó. Pero cuando se acercaba a la entrada para prenderle fuego, una mujer le arrojó sobre la cabeza una piedra de moler y le partió el cráneo. De inmediato llamó Abimélec a su escudero y le ordenó: «Saca tu espada y mátame, para que no se diga de mí: “¡Lo mató una mujer!”» Entonces su escudero le clavó la espada, y así murió. Cuando los israelitas vieron que Abimélec estaba muerto, regresaron a sus casas. Fue así como Dios le pagó a Abimélec con la misma moneda, por el crimen que había cometido contra su padre al matar a sus setenta hermanos.”
Jueces 9:52-56

¡Así pagó Dios al malvado!¡Usando a una mujer! Así que, si crees que se te ha derrumbado la vida por lo que el diablo te ha robado o por alguna prueba, ¡Párate firme y reclama lo tuyo!

Recuerda esto: ¡Que tu lucha no es contra sangre ni carne! No es tu esposo, no son tus hijos, no es la gente, no es tu familia, no es tu jefe de trabajo, etc. Hay una llave, y esto se gana solo con oración y ayuno.

¡Continuemos empujando las tinieblas y cubriendo nuestra casa, ciudad y familia! porque ellos necesitan una guerrera valiente y esa, ¡Eres tú!

¡Delante de nuestroPadre celestial nuestras oraciones tienen un gran poder en los cielos!

Tiempo para meditar:

  • ¿Qué armas Dios te ha dado para luchar contra el enemigo?
  • ¿Estás usando las armas de la oración y el ayuno para vencer lo que se levanta contra ti y tu familia?
  • ¿En qué oraciones Dios te ha dado la victoria?