JUZGAR ES UN ROL QUE SOLO A DIOS LE TOCA
Si es cierto que a veces caemos en la trampa de juzgar, por tanta injusticia, tanta mentira, falsedad y engaño en esta vida, pues nos entra una gran indignación que gente inocente sufra.
Por otro lado, en este pasaje el escritor nos muestra que si nuestras acciones son buenas entonces no debemos de preocuparnos, porque un día todos los seres humanos daremos cuentas, no solo los que hicieron lo malo serán juzgados, sino también los que hicieron el bien,¡y serán recompensados!
Así que los malos, que andan por allí viviendo una vida que no es genuina y se la pasan engañando, que no nos importe, no juzguemos porque esa no es nuestra función, Dios juzgará a cada uno según sus obras.
Vámonos a dormir preguntándonos en qué categoría nos encontramos. ¿De qué nos juzgará Dios en el día del juicio? ¿De lo bueno o de lo malo?
Hagamos el bien mientras tengamos vida, no solo para que Dios nos encuentre justos en el día final, sino porque el mundo está sufriendo tanto engaño, injusticia y falsedad; y la iglesia del Señor en el mundo entero también está envuelta.
Uno puede hacer la diferencia en su hogar, en su trabajo, en su comunidad, y en su iglesia.
Tiempo para meditar:
- ¿Has querido tomar el papel de Dios al juzgar a alguien por lo mal que hizo?
- ¿De qué te juzgará Dios en el día del juicio? ¿De hacer lo bueno o lo malo?
- ¿Qué estás haciendo para hacer la diferencia en este mundo?