LA IGLESIA ES LA ESPERANZA DE ESTE MUNDO

¿Por qué pensamos a veces que Dios se ha olvidado de nosotros?

Parecido a lo que pasó con este pueblo años atrás, estamos viviendo lo mismo, y creo que peor, porque se ha incrementado todo lo malo. El pueblo y la nación entera le han vuelto la espalda a Dios y a todo lo que tiene que ver con Él. Vemos como la Biblia la han prohibido en las instituciones, los diez mandamientos los han removido en la nación, no se puede mencionar el nombre de Jesús, a nuestros hijos les prohíben en las escuelas hablar de Dios, a los pastores cuando los invitan a unirse a algo de fe les ponen una gran lista de reglamentos de cosas que no pueden mencionar ¡Es increíble! Estamos muy mal en el mundo entero ¡Que Dios tenga misericordia de nosotros!

Oramos para que Dios guarde a sus hijos, para que nos mantenga fuertes y santificados para seguir luchando por mantener la paz, y para anunciar las buenas nuevas lo más que se pueda ¡porque nuestro Señor viene pronto!

 Todas las naciones preguntarán: “¿Por qué trató así el Señor a esta tierra? ¿Por qué derramó con tanto ardor su furia sobre ella?Y la respuesta será: Porque este pueblo abandonó el pacto del Dios de sus padres, pacto que el Señor hizo con ellos cuando los sacó de Egipto. Se fueron y adoraron a otros dioses; se inclinaron ante dioses que no conocían, dioses que no tenían por qué adorar.”Deuteronomio 29:24-26NVI 

¿Díganme si no está claro lo que Moisés le decía al pueblo aquí? ¿Díganme si no es verdad que estamos experimentando lo mismo en esos tiempos pero a un nivel mayor? ¿Díganme si no hemos visto una gran indiferencia a las cosas de Dios como nación? La nación que hasta en el dinero lleva el nombre de Dios, pero ya no es valorado y ha sido ignorado.

Pero nosotros somos sus atalayas, sus centinelas, sus guardianes del muro, sus guerreros, sus vigilantes, sus soldados. ¡No paremos iglesia!
Hay un montón de gente que se salvará con nuestro mensaje si el Señor se tarda un poquito más. La gente hoy más que nunca nos necesita, no podemos salvar a todo el mundo, pero podemos alcanzar con el amor de Dios a nuestras familias y a nuestro pequeño mundo alrededor.
¡Demos gracias a Dios por habernos escogido para semejante llamado, para ser sus voceros, sus representantes en esta tierra y en este tiempo!

Tiempo para meditar:

  • ¿Estás cumpliendo el llamado de Dios de ser su vocero y representante en este tiempo?
  • ¿De qué manera estás anunciando las buenas nuevas en este tiempo tan necesitado de Dios?
  • ¿Tienes familiares o amigos a los que necesitas hablarles de Dios?