LAS TORMENTAS DE LA VIDA CON DIOS
¿Cuántos hemos pasado tormentas o vientos huracanados donde sentimos que nos arrastra y parece que de allí no vamos a salir, que nos vamos a morir? Bueno, esto parecía que le iba a suceder al apóstol Pablo, ¡Pero no!
La mayoría hemos pasado por tormentas, huracanes, tsunamis, oscuridad, días sin sol, etc. donde en verdad nos sentimos que perdemos toda la esperanza y nos dejamos llevar diciendo: “esperáremos haber que pasa, porque ya hicimos todo lo que pensamos que pudiéramos haber hecho y ya no tengo fuerzas, no veo la salida”.
En otras palabras,“arrastrados por el huracán”.
Quizá algunos a duras penas nos encontramos remando solos, porque las olas han sido fuertes y parece que nadie nos puede ayudar. ¿Te imaginas al apóstol? Enfrentó hambre, más de 14 días sin comer porque los vientos no paraban y encima pasaron varios días sin luz porque no aparecían las estrellas ni el sol, ¿Qué te parece esta escena del apóstol? En el principio de este capítulo dice que él alertó a la tripulación a que no fueran, pero no le hicieron caso; pero, recuerda que Dios siempre va con sus hijos a pesar de la rebelión de los demás.
¡De verdad que estaban en aprietos! porque para que el apóstol dijera: “perdimos toda esperanza” es porque estaba fea la cosa. ¿Te has sentido así alguna vez? Pero lo lindo del apóstol es que él sabía que mientras él estuviera dentro de ese barco no se iba a morir nadie, y en toda situación en el que él se encontrara siempre traía ánimo a la gente.
Les recuerdo: No importa que tormenta estés enfrentado, si tú vas en ese barco tu tripulación no morirá, podrás tener algunas pérdidas y sacudidas pero eso se recupera; porque, lo más valioso es tu vida y ¡A Dios le importa tu vida! El Dios a quien servimos nos librará como libró a Daniel del horno de fuego y del foso de los leones.
Declaró que mi Dios les revela sus planes, sus propósitos, y les da seguridad. Aunque sientas que tu barco se está sacudiendo no te tires al agua, no te vas a hundir, no te vas a morir porque Dios está contigo, y porque Él está contigo están seguros los que van contigo en el barco, (los que viven contigo).Te vas a asustar y sacudir quizás, pero saldrás de esta y los tuyos contigo, porque es una promesa divina de Dios.
Tiempo para meditar:
- ¿Estás pasando por alguna tormenta y sientes que tu barca se va a hundir?
- ¿De qué manera ánimas a tu familia en medio de la tormenta?
- ¿Tienes fe en que Dios te rescatará como rescató a Pablo?