DIOS SIEMPRE LLEGA A TIEMPO

Dijo Jesús: Quitad la piedra. Marta, la hermana del que había muerto, le dijo: Señor, hiede ya, porque es de cuatro días, Jesús le dijo: ¿No te he dicho que si crees, verás la gloria de Dios? (Juan 1139-40 RVR60)

No te preocupes ahorita por todo lo que está pasando, no te preocupes por la iglesia, ni digas: “Ay es que ya quiero ir a las CDP” “Ya quiero ir a servir”, pues el Señor quiere que te quedes quieto y que le oigas, Él quiere tratar contigo, no está interesado por lo que le das, sino en lo que tú eres.

Estoy segura de que María y Marta no salieron igual después de lo que pasó con Lázaro. Cuando llegó Jesús ellas le dijeron: “Si hubieras estado aquí mi hermano no hubiera muerto”, y Él les contestó: “No te he dicho que si crees verás la gloria de Dios” y al decirles eso, les estaba dando esperanza, les estaba diciendo “No se preocupen ya estoy aquí”.

Pero, ¿Por qué se tardó Jesús en llegar? Él se tardó con un propósito. A veces el Señor se tarda porque no te quiere sanar, sino que te quiere renovar. Ejemplo, si Jesús hubiera llegado a tiempo con Lázaro lo hubiera sanado, pero esto no hubiera sido tan notorio; pero cuando Jesús llegó cuatro días después de muerto, es porque Él quería mostrarles que tenía poder sobre la muerte.

Entonces, ¿Por qué Dios se tarda?

  1. Porque te quiere sorprender con algo más grande.
  2. Quiere tratar con tu paciencia.
  3. Él quiere que te rindas.

Mucha gente se la pasa demandando y dicen “Señor ¿Por qué esta pandemia? y ¿Cuándo vamos a regresar a la normalidad? Y si de verdad eres Dios ¿Por qué no haces que este virus se muera?

Cuando el Señor está diciendo: “Hay si supieran que estoy preparando algo mejor para ustedes, pero lo que quiero ahorita es que se queden quietos”. ¡Hay que rendirse! ¿Por qué siempre queremos estar en control de todas las cosas?

Aprendamos a descansar en Dios en este tiempo, no a dormir. Pregúntale a Dios: ¿Qué me quieres hablar Señor? y no salgas igual después de esta pandemia.

¡Dios siempre llega a tiempo! ¡Dios tiene el control de todas las cosas!

Echa sobre Él todas tus cargas. ¡Suelta todo! porque Él no te puede dar lo nuevo si todavía andas cargando lo viejo; suelta todo, porque al soltar todo, es señal de rendición y cuando eso pasa, el Señor empieza a obrar.

Tiempo para meditar:

  • ¿Cómo has pasado este tiempo? ¿Te ha llegado la desesperación?
  • ¿Qué crees que Dios quiere hacer en tu vida?
  • ¿Qué cosas tienes que rendir a Dios que aún no has soltado?
Privacy Overview

This website uses cookies so that we can provide you with the best user experience possible. Cookie information is stored in your browser and performs functions such as recognising you when you return to our website and helping our team to understand which sections of the website you find most interesting and useful.