UNA MUJER SABIA
Dios, por favor despierta, alerta, sacude a todas esas mujeres que tengan este llamado, la valentía y el amor por la gente y aún más por ti Señor; para que nuestra nación tenga esa voz profética de mujeres que no se intimidan con nada ni nadie.
Joab hubiera acabado con esta ciudad si no hubiera habido una mujer sabia como está, que se atrevió a desafiar y usar su sabiduría para que el pueblo no pereciera.
Su sabiduría hizo que pagara el culpable solamente, y lo entregó ya muerto, evitó la muerte de multitudes de inocentes que no tenían nada que ver. Mi pregunta es, ¿Dónde estaban los soldados, los guerreros, los hombres? Mujeres, aquí pueden ver que Dios realmente cuenta con nosotras.
Esto lo pudiéramos ver hoy, si en vez de murmurar y sólo ver, actuáramos con sabiduría ayudando en nuestra parte que nos toca.
No podemos cambiar al mundo, pero si nuestro mundo con la influencia que tenemos, podemos comenzar en nuestra casa, con los hijos, el matrimonio y a través de hacernos responsables por nuestra propia vida, sin responsabilizar a los demás.
¡Mientras el Señor me tenga aquí, pelearé por lo que es justo y defenderé a los más indefensos! ¡Hablaré siempre por los que no pueden y por los que no se atreven a hablar! ¿Qué harás tú?
Piénsalo:
¿En algún momento te has quedado callada a causa del temor?
¿Cómo puedes tomar tu lugar como una guerrera del Señor para hablar e influenciar en el territorio donde estás?