“Y dijo a sus hombres: Jehová me guarde de hacer tal cosa contra mi señor, el ungido de Jehová, que yo extienda mi mano contra él; porque es el ungido de Jehová.”
(1 Samuel 24:6 RVR1960)
David estaba definido a no pagar mal por mal al rey Saúl, aunque este le había hecho la vida imposible.
En esta escena David tuvo la oportunidad de vengarse, pero no lo hizo por la fidelidad, lealtad, sinceridad y el respeto que tenía hacia la autoridad que Dios había establecido, aun a pesar de que Saul lo odiaba y era su enemigo declarado.
David tenía suficientes razones para aprovechar la oportunidad que se le presentaba:
- Saúl lo perseguía, lo odiaba injustamente y los buscaba para matarlo. Si lo dejaba con vida, David seguía corriendo peligro.
- Los guerreros que acompañaban a David le hicieron creer que era Dios quien lo había traído justo allí, para que Saúl muriera en sus manos.
- Si Saúl hubiese muerto por mano de David, hubiera sido una confirmación al pueblo, de que Dios les había quitado al rey Saúl porque era un rey muy malo, aunque un buen guerrero.
Pero David, aunque lo tuvo en sus manos, y era la oportunidad perfecta para hacerse justicia, aunque corría peligro dejándolo vivo, no se atrevió a tocar al que entonces era el ungido de Dios y decidió no pagar mal por mal, dejándolo vivo y dejándole a Dios el trabajo de hacerle justicia.
Este es un ejemplo muy claro de lo que una persona con sanidad en su corazón debe mostrar.
“Entonces los hombres de David le dijeron: He aquí el día de que te dijo Jehová: He aquí que entrego a tu enemigo en tu mano, y harás con él como te pareciere. Y se levantó David, y
calladamente cortó la orilla del manto de Saúl.”
1 Samuel 24:4 RVR1960
Cortar el manto solo fue una demostración para Saúl de quien era David, que este no había hecho nada malo y no deseaba la muerte del rey. Por eso cambió el rey Saúl, porque se dio cuenta de la belleza de persona que él quería matar.
Seamos diferentes para que se vea que la bendición de Dios está sobre nosotros. Dios honró a David por su fidelidad y mas adelante le dio la victoria sobre sus enemigos. Cuando te encuentres en oportunidades de vengarte de tus enemigos, si estos son tu autoridad busca siempre hacer lo correcto y deja que Dios te haga
justicia.
Oración:
Señor ayúdame a decidir por adelantado no pagar mal por mal. No importa que diga la gente, no importan las oportunidades que se me presenten para justificarme, yo no voy a pagar mal por mal, trataré de ser justa, no seré infiel, no
seré deshonesta y no seré traidora, ¡No!