“Justo es el Señor, y ama la justicia; por eso los íntegros contemplarán su rostro”
(Salmo 11:7 NVI).
Este versículo me recuerda que mi Dios vive, mi Dios ve, mi Dios siente, ¡¡mi Dios es justo!!
Recordemos lo que dice la Palabra: “Que todo lo que el hombre siembra, eso cosecha”. Quiere decir que, si sembramos justicia, nuestro Dios en los cielos nos hará justicia. Él es justo, ama la justicia y prometió hacernos justicia cuando lo necesitemos, se comprometió con nosotros a estar de nuestro lado para hacernos vencedores, cuando nosotros nos mantenemos justos también.
Justicia es vivir con una buena conciencia de lo que es puro, recto y cierto, en palabras y en hechos. No podemos acusar a Dios de que no nos hace justicia si nosotros no practicamos la justicia con nuestros semejantes, con las leyes de la tierra y con Él.
¡La justicia llama a la justicia!
Si tú eres justo, Dios peleará por ti en todo momento, en toda situación y en todo lugar.
Porque el Señor cuida el camino de los justos, mas la senda de los malos lleva a la perdición Salmo 1:3 NVI
Si estás a atravesando una injusticia en tu vida o alguien cercano a ti, mantente justo y deja que Dios haga justicia por ti.
¿Qué injusticia has vivido o estás viviendo?
¿Cómo enfrentaste la injusticia? ¿Decidiste hacer justicia por tu propia cuenta o se lo dejaste a Dios?
Oración
Señor ayúdame a vivir justamente, a hacer justicia en todo momento y cuando lo necesite hazme justicia ante mis adversarios. Quiero que encuentres mis balanzas
justas y puedas bendecirme. Amen.